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CIRUJANO

Fecha de nacimiento: Año 1545

Fecha de muerte: ca. 1588

Lugar de nacimiento: Alhama de Granada

Conocido por: Ser el primer  género disidente y cirujano de la historia de España y Europa

Se dice que conoció a Juan Latino (la primera persona negra en obtener una cátedra) y este referente marcó en Céspedes un antes y un después en su vida.

En 1568 a la edad de 23 años combatió con gran valentía y  como soldado contra los moriscos.

Sin jamás haber recibido educación formal consiguió sacarse la carrera de cirugía y ejercer con gran prestigio en varios hospitales y pueblos de la época.

Biografía (para mayores de 14 años)

Si te pasas un día por Alhama de Granada, verás una placa conmemorativa.

En ella se recoge la historia de Elen(a)o de Céspedes, cirujano afrodescendiente nacido bajo la condición de esclavo en 1545 que sirvió de inspiración a Cervantes para el personaje de “La Bruja Zenotia” en su obra “Persiles y Segismunda”.

Pasar de la esclavitud a convertirse en uno de los profesionales más demandados de su época fue solo una de las transgresiones sociales llevadas a cabo por Céspedes, de la que casi todo lo que sabemos procede de las más de 300 páginas de su proceso inquisitorial.

Aquí os contamos solamente un fragmento de la vida de este personaje fascinante de la historia de España.

Infancia y Juventud

Cuenta la historia que Elena de Céspedes nació alrededor del año 1545 en Alhama de Granada durante el reinado de Felipe II y la etapa histórica conocida como Renacimiento.

Su madre era una mujer esclavizada negra-mora llamada Francisca Medina que compró su padre, Benito Medina, para servir en la casa.

No es casualidad que Elena fuera hija de una persona esclavizada. Es a partir del siglo XV cuando la proporción de africanos en España aumenta exponencialmente, al convertirse la península en uno de los principales centros esclavistas de Europa. En Sevilla, por ejemplo, se calcula que a mediados del siglo XVI la población negra ascendía a un 7.5% del total.

Elena tomaría el nombre de la esposa de su padre, Elena de Céspedes, a la que sirvió durante un tiempo y con la que al parecer mantuvo una estrecha y cordial relación. Se dice que fue liberada con ocho años.

Tenía dieciséis primaveras cuando fue casada a un albañil de Jaén, Cristóbal de Lombardo. Dicen que el matrimonio no fue feliz. A los pocos meses, estando ya embarazada, el matrimonio se rompió, el marido huyó y retornó a su casa en Jaén. Elena, mujer afro y además embarazada, marchó a servir a una familia acomodada en Sevilla, donde dio a luz a su hijo. Un embarazo que fue usado posteriormente como “prueba” de su “condición de mujer”.

A la edad de 19 años Elena tomó la determinación de cambiar su vida y expresar con mayor libertad su identidad. Dio a su hijo en adopción a un panadero de Sevilla y empezó su periplo por España. En Sanlúcar de Barrameda tuvo su primera pareja y en Arcos de la Frontera empezó a vestir como hombre. Cambiaba cada poco su residencia para evitar las murmuraciones y seguir en el anonimato. Se acostaba con mujeres y cambiaba de lugar, pues sabía que los vecinos estaban obligados a denunciar a la Inquisición. Su condición de mujer afro como persona esclavizada, (aunque posteriormente liberada), le obligaba a ser muy discreta. No olvidemos que las personas afro en España no gozaban de total libertad y siempre estaban muy expuestas a ser encarceladas o volver a ser esclavizadas.

Se dice que aprendió la profesión de tejer y en 1564 comenzó a servir en la casa del Tesorero de la Capilla Real. Allí conoció a Juan de Sessa, a quien también se le llamaba Juan Latino, un afroandaluz poeta y humanista del Renacimiento de gran prestigio en la época al que se conoce como la primera persona negra (ex-esclavizada) que alcanzó una Cátedra. 

Sin duda, este referente marcó en Céspedes un antes y un después en su trayectoria vital por sus semejanzas con sus propias raíces ya que Sessa, al igual que Céspedes, había sido esclavo y era de origen africano. Fue bajo esta complicidad y compañía, según algunas fuentes, cuando Céspedes amplió sus estudios y se formó como sastre. Una profesión reservada en aquel siglo a los hombres.

Es en 1568, a la edad de 23 años, al estallar la revuelta de los moriscos de las Alpujarras, Céspedes decide combatir como soldado contra los moriscos y en 1571, a los 26 años, Céspedes se traslada a Madrid ya como Eleno.

En la ciudad entra en contacto con el cirujano Juan Fragoso y comienza a trabajar en un Hospital de la Corte como su ayudante. Lo hace también de manera ambulante por los pueblos de alrededor empezando a amasar ya cierto prestigio por su trabajo, para obtener finalmente en Cuenca, su licencia profesional.

Es como poco sorprendente, que Céspedes tuviera en su haber libros de cirugía, tuviera conocimientos del latín y aprobara con relativa celeridad aquellos exámenes cuando no había recibido educación formal en su vida.

MADUREZ

Sobre 1585, ya con 40 años, conoció a María del Caño con quien se casaría y tendría una vida feliz hasta que fue denunciado.

Cuando manifestó su deseo de casarse, el vicario de Madrid (Neroni) solicitó un certificado de masculinidad y un examen de sexo a Céspedes, algo en apariencia relativamente común en la época para evitar posibles matrimonios bígamos y para verificar la posibilidad del hombre de poder engendrar hijos (el fin último del santo sacramento).

El médico y cirujano del rey Felipe II, Francisco Díaz de Alcalá, un prestigioso doctor y autor del primer tratado de urología del mundo, examinó a Eleno y confirmó que era varón.

¿Pero cómo pudo Eleno conseguir el certificado de masculinidad habiendo nacido mujer?

Según Ignacio Ruiz, catedrático de Historia del Derecho y de las Instituciones en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y coautor del libro “Elena o Eleno de Céspedes”:

«Se hizo una automutilación gracias a sus conocimientos de cirugía y a la ayuda de una curandera morisca: disimuló los pechos con vendajes compresivos y se obturó la vagina usando elementos cáusticos, hasta el punto de que nadie conseguía encontrarla».

Otras fuentes apuntan a que además usaría un miembro postizo extirpado de un cadáver, para emular los genitales masculinos.

Todos los documentos registran que su carrera fue extensa y prestigiosa. Puede que la envidia profesional de algunos fuera el detonante para que Céspedes fuera finalmente llevado ante la Inquisición, pues recordemos que el santo oficio era usado por las gentes de la época para ejecutar sus propias venganzas y rencillas personales.

PROCESAMIENTO INQUISITORIAL

Llevaba más de un año de casado cuando un conocido le denunció por estar casado “con una mujer sin ser hombre”.

Fue llevado ante la Inquisición por varias transgresiones. La primera la usurpación del vestido masculino y la segunda (más grave) haberse casado con otra mujer.

Encarcelado en Ocaña, no pudo alterar sus genitales convenientemente y se demostró que “ni tiene señal ni miembro de varón, ni lo había tenido, sino solamente de mujer y en su angostura muestra ser mujer”.

A pesar de sus múltiples alegaciones de defensa (aseverando que era hermafrodita), Céspedes fue declarado culpable de sodomía, bigamia, perjurio y burla del sacramento del matrimonio.

El proceso concluyó el 19 de noviembre de 1587. Céspedes se tuvo que enfrentar a una sentencia con desnudo público, 200 azotes y la imposición de llevar el sambenito (capirote y paseo público en burro).

¿Su condena posterior? Obligación de “ser mujer” con todas las consecuencias y prestar sus saberes cirujanos gratuitamente en diferentes hospitales. Su reconocimiento profesional y su fama después del juicio fue tal que la gente hacía peregrinaje allá donde era destinado.

Finalmente, su rastro se perdió. Existe la posibilidad de que emigrara a Lima, Perú.

Hay fuentes que indican que allí vivió bajo el nombre de Francisco del Corral.

Pero eso…ya es otra historia.

¿Dónde nació Céspedes?

¿Cuál era su profesión?

¿Por qué crees que se veía obligadx a cambiar de residencia habitualmente?

¿Por qué fue condenado por la inquisición?

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